Supongamos que forman parte de un colectivo docente de educación preescolar y, derivado del proceso de lectura de la realidad, consideraron la importancia de promover prácticas escolares y procesos educativos que favorezcan la desarticulación de roles y estereotipos de género, debido a que en su comunidad es recurrente la expresión de ideas o prácticas relacionadas con determinados prejuicios y estereotipos de género –por ejemplo, que existen juguetes, juegos, colores, emociones o vestimenta que son propios de niños o de niñas–, o porque en diálogo con colectivos de los subsecuentes niveles educativos les refirieron que algunos estudiantes hombres muestran resistencias por participar en actividades relacionadas con la limpieza, la danza o la cocina, debido a que en la comunidad se consideran de mujeres.
En tal caso, es posible que seleccionen contenidos y procesos de desarrollo de aprendizajes como los que ejemplifica la siguiente tabla.
FUENTE:
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (2023). ¡Aprendamos en comunidad! Hacia la integración curricular. Los procesos de contextualización y codiseño de contenidos

