El Aprendizaje basado en proyectos es una metodología activa, que se desarrolla de manera colaborativa.  Las alumnas y alumnos son protagonistas activos de su aprendizaje: ellos son los encargados de planear, investigar, implementar, evaluar sus actividades y sobre todo aprender y aplicar lo comprendido más allá de su salón de clase. 

El proyecto se establece como un concepto central y se entiende como una actividad que se desarrolla ante una situación problemática concreta, real y que requiere una solución práctica (Campos Arenas, 2017, p 59). 

También es una metodología centrada en el y la alumna como productores del conocimiento y no en el docente como concentrador y transmisor de conocimientos. En este caso, los y las docentes son coordinadores y dinamizadores del proceso; ayudan, orientan, guían y retroalimentan a su estudiantado.