El Modelo de las 4c´s, transita desde la lógica del conocimiento o la enseñanza de contenidos, hacia un aprendizaje basado en el desarrollo de habilidades globales útiles para el siglo XXI, es un desafío concreto que experimentan los sistemas educativos (Fullan y Langworthy, 2014).
Desde la perspectiva del aprendizaje profundo y activo, las y los docentes requieren diseñar ambientes de aprendizaje que promuevan que sus estudiantes apliquen y usen el conocimiento construido para resolver problemas de un mundo global (Cortez, 2018)
En este proceso de aprendizaje,
más auténtico y duradero, las y los estudiantes requieren convertirse en
agentes de cambio dentro de un mundo que avanza de manera acelerada.
De acuerdo con Fullan (2018),
para que esto suceda, las y los estudiantes requieren desarrollar habilidades
globales que permitan afrontar los desafíos del siglo XXI.
Las “4 c´s” permiten a los estudiantes
aprender de manera profunda, dando respuestas creativas a problemas locales y
globales de su interés.
Según Fullan et al. (2018), una experiencia de aprendizaje que fomenta
el desarrollo de las 4 c´s requiere:
• Involucrar procesos cognitivos de nivel superior que enriquecen una
comprensión de las problemáticas del mundo contemporáneo.
• Incluir conocimientos que refuerzan la interdisciplinariedad.
• Integran habilidades académicas, interpersonales e intrapersonales.
• Son atractivas, auténticas,
desafiantes y centradas en las necesidades de las y los estudiantes.
• Son diseñadas para impactar en
la comunidad más allá del aula.
• Toman lugar en distintos espacios de aprendizaje utilizando la
tecnología.
Promueve la argumentación, es decir, que lo que se observa de la realidad que nos rodea permite extraer conclusiones valederas para nuestro trabajo diario, y además, constituye una gran herramienta para la resolución de problemas.
Es fundamental en dos aspectos: en la resolución de los distintos problemas que se presentan en el proceso de enseñanza – aprendizaje; y en la adquisición del concepto de la “innovación”, que será fundamental para el desarrollo profesional de nuestros alumnos una vez que hayan egresado de nuestros colegios.
Promueve el trabajo colaborativo entre los distintos actores de nuestra comunidad educativa: entre los mismos profesores, en la relación docente – alumno, y entre los propios estudiantes.
Según la evidencia internacional, aquello permite conseguir grandes resultados en el trabajo que ellos ejercen a diario, ya que permite extraer los mejores talentos de cada profesor y alumno
El correcto uso del lenguaje es la manera más eficaz de llegar a los distintos actores de la comunidad educativa, a través de la trasmisión del conocimiento de un modo dinámico y asertivo.